domingo, 13 de enero de 2008

Algunas fotos que encontré por ahí

Esta foto fue tomada el 17 de julio. Cumpleaños del padrino de Natalia. Me encanta esta foto porque los dos salieron guapos. De vez en cuando de la cámara de Carlos, mi otro cuñado salen cosas buenas.


Estas tres fotos salieron en el mismo descubrimiento. Me encanta. Fueron tomadas el 17 de septiembre, cumpleaños de mi suegra. Apenas Gabriel tenía mes y medio. Han pasado cuatro meses de esta foto. Ya ríe a carcajada, se da la vuelta sin parar, se agarra los pies, agarra su tetero con las dos manos. Ha cambiado mucho desde entonces.



Gracias cuñado por estas fotos tan bonitas.

El primero de año

Así comenzamos el año. Un poco lentos en casa de mi mamá. Nos quedamos durmiendo Adriana, Richard, Marco, los niños y yo. Probamos una cámara nueva y las fotos no tienen mucha calidad, pero me gustan igual.



Natalia ya agarra la pose de modelo con naturalidad. Estamos buscando para sacarle provecho. ¿Creen que encontremos trabajo?

viernes, 11 de enero de 2008

O Gaitero

Si se meten en esta página pueden ver a mi sobrino Antonio en un acto de Navidad en su colegio. Está en quinto grado. Por supuesto, él es el gaitero.

http://www.ceipsigueiro.org/COLEXIO/o_caixon/Entradas/2008/1/8_festival_de_nadal%3A_O_Gaiteiro.html


Deben tener instalado quicktime para verlo. Pueden bajarlo gratis en http://www.apple.com/es/quicktime/download/

jueves, 10 de enero de 2008

El loco entrometido

Sobre los intentos de tomarnos una foto familiar, desde que aumentamos en número, les he contado en alguna ocasión. Lo que les presento a continuación es la ocasión en la que habíamos llegado más cerca a nuestro objetivo, hasta que lo conseguimos la noche vieja del 2007.

Sube el telón y aparece la familia sonriendo a la cámara de Carlos. Atrás aparece un personaje al que llamaremos, para proteger su identidad, Cuñado-compadre o CC para hacerlo más corto. El CC se muestra despreocupado en la primera escena.



Baja el telón, sube el telón. CC se da cuenta de las intenciones de las personas cercanas, que sonríen inocentes al fotógrafo.



Baja el telón, sube el telón. El descaro de CC llega hasta el límite, saludando con la mano al objetivo.



¿Cómo se llama lo obra? Mejor no lo digo porque mi suegra no tiene la culpa.

lunes, 7 de enero de 2008

Año Viejo

Aquí les presento a parte de una familia del 2007 dispuestos a recibir el 2008 o lo que venga. Por primera vez Marco se digna a tomar la cámara. Después de diez minutos explicándole cómo se toma una foto, logré que tomara esta hermosa foto. Vean a Gabriel con su primera camisa manga larga.

Otra novedad que no sé si aprecia en estas fotos es el nuevo look de "pelo pincho" que lucía Gabriel ese día. Tal vez es oportuno citar la nueva versión de una canción infantil que dice: Mi calva tiene tres pelos, tres pelos tiene mi calva....




Esta noche fue un momento especial donde pudimos tomar a los tres niños juntos. Estaban todos guapos y con los ojos abiertos al mismo tiempo. Un hurra por la fotógrafa, o sea yo.


La tía Susana posó para esta foto. Los dos quedaron muy bien.

Esta foto fue una de los tantos intentos de sacarle a los nonnos una foto bonita con sus tres nietos que están en Caracas. No sé si lo conseguimos.


Sólo me tomó cinco meses sacarnos una foto los cuatro juntos. Es evidente que Gabriel ya estaba dormido y que la camisa se la puse por encima porque a esa hora estaba listo para irse a dormir. Pero al menos tenemos algo cercano a una foto familiar.



Esta foto con mi papá es tradicional. Todos los años me hago la loca, cosa que se me da muy fácil, me siento a su lado y le doy la cámara a alguien para que me tome la foto. En esta ocasión la fotógrafa fue Adriana, mi hermana.



Cuando tomé la cámara y mientras le explicaba cómo se tomaba una buena foto, se me escapó el dedo y tome una de mis fotos preferidas de esta noche. Sí parece que tenemos algo de en común, por algo somos hermanas.



Se darán cuenta que ya es primero de año y Natalia ya tiene cara de sueño, pero debo decirles que se fue a dormir casi dos horas después de esta foto.

Seguimos en un momento de modelos. Adriana y Cristina, las dos catiras (rubias) obligadas de la familia.


Aunque pensé que nos íbamos a aburrir, a ver si me explico somos los mismos de siempre y la verdad es que nos tenemos muy vistos, lo pasamos muy bien. Adriana rescató un disco que nos había regalado hace como 20 años el tío José Luis de música de Navidad (del Orfeón Universitario) y al tío Ramiro hubo que sacarlo con grúa del balcón donde estaba el equipo de música. Lo logramos luego de que Adriana le dijera que le regalaba una copia (Dile NO a la piratería). Betty, Cristina, Adriana y yo demostramos nuestros dotes de cantante entonando todas las canciones, menos mal que no estaban los que saben de música (Tito, Olga, José Luis o Leticia) porque nos hubieran botado por la ventana. Tal vez por eso el tío Ramiro estaba cerca de la corneta (el altavoz) y no quería salirse de ahí. Faltaba Rita para hacer el quintento. Es que este es el disco (vinilo) de que poníamos todos los años cuando hacíamos las hallacas, era nuestro fijo junto al disco uno del Conde del Guacharo.
Una foto de la coral, después de varios Baileys (crema de whisky). Cuando sean grande, les va a gustar.

Al parque con los primos

Santiago fue al parque con los primos. Queríamos ir a la universidad para hacer un picnic, pero estaba cerrada y terminamos en un parque en Prados del Este. Natalia quería andar en bicicleta, pero tenía un caucho pinchado. Así que terminó en el columpio. Pero cuando Santiago se montó en el columpio, ella no pudo aguantar las ganas de acompañarlo para mecerlo.




Luego vinimos a mi casa y comimos una sencilla pasta, que cuando se tiene hambre sabe a gloria. Aquí está Alberto con los niños. Creo, por la pose, que los niños lo confundieron con San Nicolás.



viernes, 4 de enero de 2008

Llegó el Niño Jesús

En Venezuela el día de Navidad llega el Niño Jesús. Es una linda tradición, opacada por Santa Claus, pero que en mi casa seguimos manteniendo. Hasta hace poco yo escribía una carta al Niño Jesús que leía en presencia de toda mi familia la noche del 24 de diciembre. Lo hice durante varias años y en ella reflejaba las cosas que a todos nosotros nos hacían falta, incluyendo a niños y adultos. Lo dejé de hacer y mis tíos y primos me lo recuerdan cada Nochebuena. Tal vez un día de esto vuelva a retomar mi carta.

Este año fue el primer Niño Jesús de Gabriel. También fue el primer Niño Jesús de Natalia con su hermano. Ella hizo su carta y no se olvido en ella de su hermano, ni de sus primos Antonio José y de Santiago. En la siguiente foto se ve a Gabriel la mañana de Navidad, con su pijama festivo. Atrás de él, está su papá comiendo Pan de Jamón. El que conozca este pan (relleno de jamón, aceitunas y pasas) lo distinguirá sin problemas al lado de la cafetera.




Como hizo durante todas estas fiestas, Gabriel estaba durmiendo al abrir los regalos. Natalia se encargó, como hermana mayor de abrir todos por él.







Esa noche dormimos en casa de mis suegros. Por la mañana nos vestimos y nos fuimos a casa de mis papás. Ese día comíamos la tradicional pasta del primero de año, que se cambia según establezca Joaquín desde Maturín (si viene el 25 se mueve para ese día, si viene el 1 de enero se come como es tradición).

Fue pura casualidad que los niños terminaran los dos vestidos de color verde manzana.


No había notado que en la parte de atrás de esta foto, está Natalia en el día de su bautizo. Ya han pasado 4 años desde esa foto y ahora tengo una señorita.



Casi me olvido de contarles que trajo el Niño Jesús. A Natalia una patineta, una flauta (que ya está rota) y un ajedrez. A Gabriel un oso que no para de hablar y un juguete para morder. A los dos le trajo un patín para poner detrás del coche, en donde va Natalia parada. Es muy práctico para la madre.

Nochebuena

Un pequeño resumen de cómo pasamos la Nochebuena. Salimos de la casa todos arreglados.






Pasamos por casa de mis papás y luego un rato por casa de la tía Mencha. En todos lados nos daban una copita, casi llegamos borrachos a casa de mis suegros. Cenamos muy sabroso y luego Natalia subió a la terraza a jugar con luces de bengala. Una nota al margen, el suéter que lleva puesto se lo tejí yo. Sólo tardé dos meses en tejerlo y cuando se lo puse ya le quedaba pequeño. Y eso que calculé que le quedara grande. No para de crecer esa niña.


Hubo muchos regalos en todas las casas. Uno de los más sorprendente fue: CHUKY el muñeco diabólico. Mueve los párpados para cerrar los ojos. Todos los que lo han visto aseguran que no son capaces de dormir en el mismo cuarto que este muñeco.



Mientras tanto Gabriel dormía placidamente en su coche. No se entero de regalos, cohetes ni nada.

La pasamos muy bien. Nos costó mucho que Natalia se durmiera, estaba esperando el Niño Jesús. Al final lo conseguimos a la una y media. Hoy es tarde, pronto les contaré sobre la mañana de Navidad.

Mis tres amores

Queda en evidencia quien es la fotógrafa de la casa. Tampoco me importa mucho, porque algunas veces saco un foto bonita. Esta foto me gusta mucho. De todas formas el 31 me vengué y salgo como el 20 fotos. Ya las publicaré.

En el parque

Las fotos lo dicen todo. Cuando me ausenté un minuto, en el parque del centro portugués, conseguí esta bonita estampa. Se ve que lo estaba disfrutando mi pequeño. Natalia también estaba muy contenta.





Por ahí tengo unas fotos de Santiago en un columpio que se los pondré pronto.

miércoles, 2 de enero de 2008

Margarita

Nos fuimos a Margarita (Isla de Margarita, al norte de Venezuela) cuatro días. Queríamos disfrutar del ambiente de playa y no tener que hacer nada. Llovió bastante, pero lo bueno fue que si llovía en la tarde, no lo hacia en la mañana y viceversa, así que pudimos disfrutar algo.

En la primera foto se ve a Natalia y Gabriel esperando en el aeropuerto de La Guaira. Gabriel está estrenando su coche, hasta ese día iba en un portabebe que se adaptaba al coche.



Llegando al hotel. Gabriel se hecho una buena siesta. Me gusta mucho esta foto. Él toma las posiciones más rara. Siempre tapándose la cara.



Inmediatamente Marco atacó el bar y se echó en una camilla. Gabriel lo miraba preguntándole porque estaba tan desesperado.

El comedor era una gran churruata. Natalia estaba feliz, porque desayunaba: panqueca, huevo frito, platanos (tajadas) y arepitas. En las otras comidas no se servía tanto, aunque redescubrió el cambur, que lo tenia olvidado.


Vimos varios animales. Y no me refiero a un congreso que llegó el ultimo día que abarrotaba el buffet. Iguanas y guacamayas paseaban libre por ahí.





Natalia aprendió a decir: Fruitponch (no estoy segura cómo se escribe) y parchita colada. Menos mal que eran bebidas sin alcohol, porque alguien tenía que llevar a sus padres de vuelta a la habitación.




Salimos una mañana al Sambil, un centro comercial de Margarita. No vimos muchas cosas. Nos gustó la decoración de Navidad.




Me compré unos lentes que tapan los ojos, los cachetes y hasta la boca, del sol.
Natalia bailó todo lo que pudo en las fiestas del hotel. Desde Macarena hasta el baile del gorila. Marco agarraba a su muchacho y con la excusa de la lluvia se iba a la habitación temprano.

El único día que hizo buen sol fue cuando nos íbamos. De hecho, no bañamos a Gabriel porque siempre hizo frío. Pero nos dio chance de tomarnos aunque sea una foto.

En el aeropuerto de Margarita, justo antes de venirnos, hubo un pequeño incendio. Corrimos de un lado para otro, pero nunca estuvimos en peligro. Lo bueno es que Gabriel y Natalia aprendieron optimizar los recursos.


Fue un bonito viaje. Estaría dispuesta a repetirlo cuando sea.