Aquí les presento a Santiago con un añito. Apenas llegamos y los niños entraron en ambiente.
Santiago no esperó para abrir su regalo, aunque lo quise armar y no fui capaz. De eso se ocupó su papá por la noche.
La mesa les quedó bonita.
Algunos amiguitos (no me sé el nombre de todos, así que mejor no los pongo).
Hubo un pequeño problema con la andadera. Que si quitate tú para ponerme yo.
Los tíos aprovecharon para cargar a Gabriel.
Antes de la torta una fotos tranquilas.
El momento más esperado: la rumba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario