En qué terminó todo, pues que Alberto y Marco lo montaron y de principio midieron mal. Quedó como diez cm más arriba de lo que debía. Ellos me dijeron que no importaba, que lo dejara así. Ellos alegaban que se veía perfecto... Menos mal que Susana me apoyó, porque estaban flojos y no querían repetir todo.
Eran dos montando el espejo, pero vean cómo quedaron los demás. Lo cierto es que Natalia estaba enferma ese fin de semana. Imaginen se que no quería salir. Por supuesto cuando la llevé al médico el lunes no había señales de nada. Me hizo pasar pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario